El arzobispo Paolo Borgia, de regreso de una misión al sur con el patriarca maronita Raï, describe la situación en la capital, donde en diez minutos los ataques aéreos israelíes han causado muerte y destrucción: «Se prevén ataques con la misma intensidad durante 48 horas». Sobre la exclusión del Líbano de la tregua: «Es muy deseable un alto el fuego aquí y el inicio de negociaciones. Una tregua reabriría la puerta a la diplomacia». Las palabras del Papa «apreciadas» también por los no cristianos