Según una estimación inicial del Ministerio de Salud libanés, los atentados causaron más de 300 muertos y heridos, según cifras proporcionadas por la Cruz Roja. Se trató de la mayor ofensiva coordinada de la fase actual del conflicto: más de 100 objetivos fueron alcanzados en aproximadamente diez minutos entre Beirut, el sur del Líbano y el valle de la Bekaa.