La urgencia de recuperar la paz en un mundo desgarrado por múltiples conflictos resonó en la tarde de este lunes de Semana Santa en la Basílica de Santa Cruz en Jerusalén, en Roma. La vigilia, presidida por el cardenal vicario Baldo Reina, contó con la presencia del cardenal de la capital iraní, Dominique Mathieu. «La guerra – dijo – es una aventura sin retorno» y «una espiral de lutos y violencia». Se necesitan «nuevas soluciones» y «espacios de diálogo».