La historia de Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años que recibió ayer la eutanasia tras años de lucha judicial, ha conmocionado a España y reabierto el debate sobre los límites del derecho a morir. Noelia no padecía una enfermedad terminal, pero su deseo de morir refleja un sufrimiento profundo que, según el experto en bioética Federico de Montalvo, evidencia carencias en el sistema de apoyo familiar y psicológico.