Naciones Unidas ha presentado un plan de 94,1 millones de dólares para Cuba que incluye el control del combustible. El objetivo es permitir la importación de energía con fines humanitarios, aliviando así el bloqueo petrolero impuesto en enero por el presidente estadounidense Donald Trump. Según explican fuentes de la ONU, la iniciativa busca mantener los servicios esenciales en un contexto donde los cubanos sufren cortes de electricidad que duran más de 20 horas al día.