La peregrinación cuaresmal por los lugares sagrados de Roma continúa. Desde el siglo III, esta antigua costumbre ha congregado a peregrinos en las iglesias que albergan las reliquias de santos y mártires. El V Domingo de Cuaresma, los fieles se reunieron en la Basílica de San Pedro para participar en la exposición del Santo Rostro. El cardenal Mauro Gambetti presidió la celebración Eucarística: «La muerte se convierte en nuestra hermana, acercándonos a Cristo».