La guerra en Irán, con sus implicaciones energéticas, afectó gravemente a la ruta comercial estratégica y dominó el Consejo Europeo. Se alcanzó un acuerdo de coalición para garantizar un transporte marítimo seguro tras el conflicto. También se baraja un importante préstamo a Ucrania, actualmente en peligro debido a los vetos de Hungría y Eslovaquia.