León XIV recibe a los participantes del 37º Curso sobre el Fuero Interno de la Penitenciaría Apostólica y recuerda que el perdón de los pecados fomenta la paz y la unidad en la familia humana, y que solo quien se reconcilia con Dios, la Iglesia y consigo mismo “es capaz de vivir de modo desarmado y desarmante”. Sin embargo, señala que el Sacramento de la Reconciliación es un tesoro de misericordia a menudo desaprovechado por los cristianos.