El conflicto entre los dos países del sur de Asia ya ha causado más de 200 muertos y más de 100.000 desplazados. Según los últimos datos de las Naciones Unidas, las víctimas de los enfrentamientos fronterizos son principalmente mujeres y niños. El padre Khalid Rashid, sacerdote de la diócesis de Faisalabad y director de la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal de Pakistán, declaró: «Muchas familias están abandonando sus hogares. Ahora necesitan comida, agua y medicinas».