Ante los actuales escenarios bélicos, el arzobispo de Chicago invita a la moderación para evitar una escalada militar innecesaria y que la situación degenere rápidamente. También exhorta a superar la polarización y a proteger la dignidad humana de todas las personas en Estados Unidos, con el fin de garantizar que la ley y los derechos humanos no se contrapongan, sino que se unan.