Fueron secuestrados por un comando de hombres armados mientras asistían a un servicio religioso. Mientras tanto, tras la masacre en la aldea de Woro, que se cobró la vida de 175 personas, llegan noticias de nuevos ataques en los estados nigerianos de Katsina, Kwara y Benue. El presidente Tinubu despliega el ejército y declara su disposición a combatir el terrorismo. El obispo de Sokoto hace un llamado a trabajar juntos para fortalecer las instituciones.