En la 12ª Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, celebrada del 4 al 8 de febrero en Roma, religiosas y jóvenes de todo el mundo alzaron una voz común: cuidar a la persona es el primer paso para construir la paz. Una red internacional de instituciones eclesiales y civiles sostiene una semana marcada por la esperanza.