Antes de rezar la oración mariana del Ángelus este domingo 1 de febrero de 2026, el Papa recuerda que las Bienaventuranzas revelan la luz de Dios en la historia, elevan a los humildes y ofrecen consuelo a quienes el mundo descarta. La verdadera felicidad no se compra ni se conquista, se recibe y se comparte “a causa de Cristo”.