Hoy, una proporción cada vez mayor de los fondos de inversión que se presentan como “sostenibles” se destina a empresas productoras de armas. El caso europeo es el más llamativo, pero no el único. Resulta sorprendente darse cuenta de que, junto a tantas formas de financiar ciertos sectores, no se estén desarrollando instrumentos equivalentes para construir la paz. Los llamamientos del Papa León XIV por “el valor del desarme”.