El Papa León XIV habló en la audiencia general sobre la Constitución conciliar Dei Verbum, destacando tres pilares de la fe cristiana: la acción del Espíritu Santo, la unidad entre Sagrada Escritura y Tradición, y la responsabilidad de la Iglesia como custodio del “depósito” de la fe. El Pontífice recordó que la Palabra de Dios no está estática, sino viva, y que la Iglesia tiene la misión de custodiarla, interpretarla y transmitirla íntegra a las generaciones presentes y futuras