Quince esculturas, bendecidas por el arzobispo Chung, llegarán a otras tantas diócesis del país, junto con la Cruz y el icono de la Virgen Salus Populi Romani. Durante la ceremonia de bendición, el prelado invitó a los fieles locales a acoger “calurosamente” a los jóvenes de todo el mundo y a comprometerse en la organización del evento.