Se ha reconocido el martirio del fraile menor guatemalteco Augusto Rafael Ramírez Monasterio y un milagro atribuido a la intercesión de la italiana Maria Ignazia Isacchi, fundadora de las Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús de Asola. Además, desde hoy son venerables, por sus virtudes heroicas, tres religiosas y un laico.