El regente de la Penitenciaría Apostólica comenta el decreto publicado hoy que anuncia las indulgencias plenarias en el Año jubilar especial proclamado por el Papa León XIV con ocasión de los 800 años de la muerte del santo: “El Año de San Francisco no debe convertirse en un capítulo más lleno de efectos espirituales especiales, sino en un paso silencioso del entusiasmo a la madurez profunda, de la celebración espectacular a la imitación en la vida cotidiana”