León XIV se encuentra con los familiares de los jóvenes italianos fallecidos o heridos durante la “catástrofe de extrema violencia” que fue el incendio en un local de la localidad suiza, la noche de Año Nuevo. El Pontífice asegura su cercanía y oración, junto con la de toda la Iglesia: “El afecto y las palabras humanas de compasión que les dirijo hoy parecen muy limitados e impotentes, pero el Sucesor de Pedro lo afirma con fuerza: su esperanza no es vana”.