En este país africano, escenario de conflicto, violencia y desplazamientos sistemáticos, un oratorio dirigido durante más de veinte años por las Hermanas de Jesús el Buen Pastor continúa su labor y misión en la provincia de Cabo Delgado. A los medios del Vaticano, las monjas y voluntarias describen lo que significa donar la vida y la esperanza de un futuro a quienes lo han perdido todo.