Hoy, 28 de agosto, la Iglesia celebra la memoria litúrgica del gran Padre de la Iglesia, un incansable buscador de la Verdad. Sus escritos captan las preguntas del corazón, las inquietudes del alma, las crisis interiores, las conquistas intelectuales y las alegrías de los afectos de cada ser humano. «Todo proviene de Dios», dice en una homilía, «pero no quedándanos dormidos, reacios a hacer cualquier esfuerzo, casi contra nuestra voluntad. Sin tu voluntad, la justicia de Dios no estará en ti».