La ceremonia fue presidida por el arzobispo Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, quien también consagró la capilla, a la que el Papa quiso donar un cáliz. En el edificio se colocó la placa de mármol bendecida en noviembre de 2025 por León XIV con motivo de su viaje apostólico por los 1700 años del primer Concilio Ecuménico.