Los testimonios de Federica, catequista educada en la fe por sus padres; Giovanni, que, por el contrario, encontró al Señor a los 20 años; y la familia Gutiérrez Hernández dieron vida a la vigilia de oración con el Papa en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. Sus relatos hablan de las dificultades que viven las nuevas generaciones, pero también de haber experimentado la presencia reconfortante de la Iglesia.