En una multitudinaria vigilia de oración en Montevideo, el Papa invitó a los uruguayos a vivir la fe con esperanza en medio de la secularización y la indiferencia religiosa. A partir de la imagen de Belén, alentó a los jóvenes a no temer al compromiso, a las familias a abrirse a la vida y a todos los cristianos a convertirse en testigos de la alegría del Evangelio.