El viernes 6 de noviembre, Uruguay volvió a recibir a un Papa. El último había sido San Juan Pablo II, el primer Pontífice en visitar el país, en 1987 y 1988. Esta vez, fue León XIV quien despertó la expectativa de miles de personas que salieron a las calles de Montevideo para verlo de cerca y ser parte de un momento histórico.
Desde temprano, Plaza Independencia comenzó a llenarse de fieles y familias que, entre banderas uruguayas y vaticanas, esperaban su llegada.
Tras aterrizar en el Aeropuerto de Carrasco, León XIV se dirigió hacia el centro de Montevideo y, a bordo del papamóvil, recorrió la plaza saludando a la multitud antes de participar en la ceremonia oficial de bienvenida junto al presidente Yamandú Orsi.
La música de los coros y la Orquesta Juvenil Nacional del Sodre acompañó el encuentro, en el que el Pontífice recordó la figura de José Gervasio Artigas y destacó la importancia de la fraternidad y el bien común.
Más tarde, continuó su recorrido hacia Ciudad Vieja, donde recibió las llaves de Montevideo en el Cabildo y celebró las vísperas en la Catedral Metropolitana.
Las siguientes fotografías recogen algunos de los momentos de una jornada marcada por la expectativa, la fe y la emoción de los uruguayos.











