La Iglesia Católica en Guatemala se prepara para la beatificación del franciscano Augusto Ramírez Monasterio, quien será reconocido como mártir el mañana 7 de noviembre, exactamente 43 años después de su asesinato por defender el secreto de confesión.
La celebración tendrá lugar a las 10:00 (hora local) con una Misa en la Finca Florencia, ubicada en el departamento de Sacatepéquez, a unos 35 kilómetros de la Ciudad de Guatemala.
Para presidir esta importante celebración, el Papa León XIV delegó al Cardenal Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara (México).
De acuerdo con información proporcionada a EWTN News Español por fray Edwin Alvarado, coordinador general de la ceremonia y vicepostulador de la causa, se estima una asistencia de entre 20.000 y 25.000 personas.
Además, se espera la participación de alrededor de 300 sacerdotes, 27 obispos, el Cardenal Álvaro Leonel Ramazzini; el Nuncio Apostólico, Mons. Francisco Montecillo Padilla, representantes de la Curia General de los Frailes Menores y autoridades del gobierno.
¿Por qué fue asesinado Fray Augusto Ramírez Monasterio?
El sitio web de la Orden de los Frailes Menores (OFM) explica que el ministerio de fray Augusto Ramírez Monasterio se desarrolló durante “uno de los períodos más dramáticos de la historia de Guatemala, marcado por la guerra civil y una violenta represión militar”.
En ese contexto, en 1983, un campesino vinculado a la guerrilla acudió al franciscano para confesarse y pedirle ayuda para acogerse a una amnistía del Gobierno.
El religioso aceptó acompañarlo en su proceso de reinserción en la sociedad. Sin embargo, según explica la Orden franciscana, este “gesto de caridad fue interpretado por las autoridades militares como una forma de colaboración con los rebeldes”.
Por este motivo, fray Augusto fue “detenido y sometido a torturas” para obligarlo a revelar lo que había conocido durante la confesión, algo que se negó a hacer para proteger el sigilo sacramental, norma de la Iglesia que prohíbe romper este secreto bajo cualquier circunstancia.
Aunque el franciscano fue liberado, el hostigamiento contra él continuó. Finalmente, el 7 de noviembre de 1983, mientras regresaba al convento después de almorzar con su familia, fue secuestrado por un grupo de militares. Al día siguiente, su cuerpo, con señales de tortura y heridas de arma de fuego, fue encontrado en el depósito de cadáveres.
¿Qué significa su beatificación para la Iglesia en Guatemala?
En un comunicado difundido el 3 de noviembre, Mons. Bernabé de Jesús Sagastume Lémus, Obispo de San Marcos y presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG), destacó el significado de la beatificación para la Iglesia en el país.
“Es motivo de alegría y esperanza ver reconocido el martirio de este sacerdote guatemalteco que, como muchos otros miembros de la Iglesia Católica, algunos de los cuales han sido ya beatificados, fueron perseguidos, torturados y asesinados”, indicó.
Mons. Sagastume recordó que, en aquella época, quienes “ostentaban el poder, vieron en la labor evangelizadora, humanitaria y social de la Iglesia una amenaza para sus propósitos de sometimiento de la población guatemalteca, especialmente los campesinos e indígenas”.
No obstante, fray Augusto Ramírez Monasterio “acogió sin discriminación alguna a quien buscaba el sacramento de la reconciliación para guiarle en el camino de la conversión y ayudarle a volver a su vida ordinaria”, fiel a su ministerio.