El jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana, Sviatoslav Shevchuk, expresa su gratitud a León XIV por las llamadas telefónicas a Putin y Zelensky y por haber sido “la voz de quienes no tienen voz” en Ucrania. Habla del “demonio” de la guerra que convierte a las personas en “esclavos”, de las tragedias de las familias, de los desafíos del invierno, de los jóvenes “huérfanos sociales” y de las amenazas de la inteligencia artificial