El Papa León XIV parte de Roma el viernes 6 de noviembre para realizar un viaje apostólico a Sudamérica; es su primera visita a la región desde su elección como Papa.
El viaje lo llevará a tres países, incluidos Uruguay y Argentina, y culminará en Perú, donde ejerció como misionero y obispo durante cerca de 20 años.
Como la mayoría de los viajes papales, este combinará aspectos pastorales y políticos: incluirá encuentros con jefes de Estado y otros dignatarios, discursos ante la jerarquía local, el clero y los religiosos, misas multitudinarias al aire libre, vigilias para jóvenes y visitas a instituciones benéficas vinculadas a la Iglesia.
Sin embargo, este viaje resulta extraordinario por al menos dos razones. La primera es que tiene lugar poco más de tres semanas después de que León XIV fuera sometido a una intervención quirúrgica por cáncer de pulmón. Aunque sus médicos han indicado que no requiere tratamiento adicional, resulta sorprendente su decisión de no reducir su agenda, que contempla más de 40 actos públicos y privados. El itinerario abarca 14 ciudades y localidades, entre ellas Cusco (Perú), situada a 3.400 metros sobre el nivel del mar.
El otro aspecto distintivo del viaje —que quizás ayude a explicar la determinación de León XIV por realizarlo— es su carácter profundamente personal. El Papa pasará cinco de sus 11 días en el continente en Perú; dos de ellos, en su antigua Diócesis de Chiclayo. León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, es también ciudadano peruano; en Perú pasó casi la mitad de sus 43 años de sacerdocio antes de ser elegido Papa.
León XIV es el primer Papa en siglos que ha servido como misionero en el extranjero, una experiencia que resulta fundamental para su identidad. Como señaló al llegar a Roma en 2023 para asumir un nuevo cargo como funcionario del Vaticano: “Sigo considerándome misionero. Mi vocación, al igual que la de todo cristiano, es ser misionero, proclamar el Evangelio dondequiera que uno esté”.
Su regreso al que fuera su campo de misión pondrá de relieve la historia de su vocación, al recorrer de nuevo etapas clave en su camino hacia el liderazgo de la Iglesia.
Según el P. Arthur Purcaro, también agustino y compañero del entonces P. Robert Prevost en Perú, el futuro pontífice se transformó gracias a su experiencia en aquel país, donde conoció una nueva cultura, sirvió a los pobres en medio de una gran turbulencia social y “aprendió que la Iglesia es para el mundo y que no debemos ser autorreferenciales”.
Al regresar ahora como pontífice, León XIV “tenderá la mano, para que el mundo entero vea que alguien está llamando a la puerta”, señaló Purcaro en una entrevista. “Quizás esto ayude a personas de cualquier parte del mundo a comprender que esa es parte de la misión de la Iglesia: abrir nuestras puertas, acoger… Eso forma parte de quién aprendió a ser y de quién es. Y creo que es una de las razones por las que ahora visita estos tres países”.
El viaje de León XIV a su continente adoptivo también servirá para mostrar las diversas formas de evangelización que la Iglesia practica hoy en día.
La labor misionera católica, en sentido estricto, se ha dirigido tradicionalmente a pueblos y lugares donde la Iglesia está ausente o no está bien establecida. Sin embargo, especialmente desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia ha ampliado el concepto de misión para incluir, entre otras actividades, “la nueva evangelización”: esfuerzos destinados a reavivar la fe entre personas bautizadas que se han alejado de la práctica religiosa o que ya no se identifican como católicas.
Estos esfuerzos cobran especial relevancia en el primer país del itinerario de León XIV: Uruguay, una de las naciones más secularizadas de América Latina, donde más de la mitad de la población no tiene afiliación religiosa y el 28 % se declara agnóstico o ateo. En virtud de una ley que data de 1919, el calendario oficial del Estado denomina a la Navidad “Día de la Familia”, a la Semana Santa “Semana del Turismo”, a la Epifanía “Día de los Niños” y a la Inmaculada Concepción “Día de las Playas”.
La evangelización en un entorno así constituye “un desafío enorme”, señaló en septiembre Mons. Milton Tróccoli, Obispo de Maldonado-Punta del Este-Minas y presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya, en declaraciones a EWTN Noticias. La Iglesia local considera a Uruguay “un país de misión donde debemos proclamar el Evangelio de manera amplia”, afirmó Tróccoli.
El secularismo uruguayo refleja la influencia del modelo francés de laicidad y el acercamiento del Papa a esta cuestión bien podría hacerse eco de lo que manifestó durante su viaje a Francia. Allí, en su discurso ante el presidente Emmanuel Macron y otras autoridades, el Pontífice sostuvo que los creyentes y las instituciones religiosas deben tener un papel en la vida pública.
En otro paralelismo con su visita a Francia —donde denunció la reciente legalización de la muerte asistida en aquel país—, es probable que el Papa también critique la reciente legalización de la eutanasia en Uruguay.
En Argentina, la visita de León XIV se interpretará inevitablemente a la luz del recuerdo de su compatriota, el Papa Francisco, quien nunca visitó el país durante sus 12 años de pontificado. León XIV se ha comprometido a continuar la iniciativa emblemática de su predecesor: la sinodalidad, que busca otorgar a los católicos laicos una mayor participación en el gobierno y la enseñanza de la Iglesia.
Francisco afirmó que “la sinodalidad es esencialmente misionera” y que la misión es “siempre sinodal”, sugiriendo que el clero, los religiosos y los laicos deben escucharse mutuamente y colaborar en la proclamación del Evangelio. En los encuentros de León XIV con los obispos de Argentina y Perú —una constante en las visitas papales—, también participarán los equipos locales encargados de implementar el proceso sinodal; un gesto que refleja la importancia que el actual Papa concede a este tema.
Aunque el Papa Francisco fue reconocido como un innovador —e incluso como alguien que desafió la tradición—, también fue un gran defensor de la piedad popular, especialmente de la devoción a la Virgen María. El Papa Leo XIV honrará esta práctica durante su próxima peregrinación a la ciudad argentina de Luján, que alberga una venerada imagen de la Virgen que atrae a millones de peregrinos cada año, incluyendo a más de 2,8 millones durante una peregrinación juvenil celebrada en octubre.
Las visitas de León XIV a Uruguay y Perú incluirán también importantes santuarios marianos: el Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, en Uruguay, y el Santuario de Nuestra Señora de la Paz, en Perú. Además, León XIV coronará una imagen de la Virgen Inmaculada en la catedral de su antigua Diócesis de Chiclayo.
Según Mons. Edinson Farfán, sucesor de León XIV como obispo de Chiclayo, la piedad popular constituye un “gran aliado” para afrontar uno de los mayores desafíos que enfrenta el catolicismo en la América Latina actual: la competencia de las iglesias pentecostales.
“La piedad popular llega a todas partes, especialmente a las zonas periféricas”, donde los sacerdotes rara vez acuden, pero donde las iglesias pentecostales están bien asentadas, explicó Farfán a los periodistas durante un encuentro organizado el mes pasado por la organización benéfica Ayuda a la Iglesia Necesitada.
La etapa peruana del viaje del Papa pondrá de relieve un elemento importante de la evangelización: la práctica de la inculturación, es decir, la expresión de las enseñanzas y formas de culto católicas en el contexto de las culturas locales. Una figura clave en esta tradición es Santo Toribio de Mogrovejo, un misionero español que fue arzobispo de Lima desde 1581 hasta su muerte en 1606, y que promovió el uso de las lenguas indígenas quechua y aimara en la evangelización.
El Papa León XIV, quien estudió quechua durante su estancia en Perú, siente una devoción especial por Santo Toribio. Siendo aún sacerdote, Prevost pasó la noche previa a su ordenación episcopal, en diciembre de 2014, rezando ante una reliquia del santo en una capilla de la localidad de Zaña. Ahora, ya como Papa, regresará a esta localidad —un centro histórico de la cultura afroperuana— el 14 de noviembre, con motivo de la celebración de clausura del año jubilar que conmemora el 300º aniversario de la canonización de Santo Toribio.
Durante su visita a Sudamérica, el Papa recorrerá centros de la labor caritativa de la Iglesia —un aspecto tradicionalmente vinculado a la misión—, entre ellos, hogares para personas con discapacidad cerca de Buenos Aires (Argentina) y para ancianos abandonados en Lima (Perú).
León XIV también llevará a cabo una labor de acercamiento que ha cobrado especial urgencia en los últimos años, a raíz de los escándalos de abusos sexuales cometidos por el clero. El Vaticano ha informado que el Papa tendrá algunas reuniones con víctimas durante su estancia en Sudamérica. Estas podrían incluir personas vinculadas al caso Sodalitium. Siendo Obispo de Chiclayo, León XIV asistió personalmente a víctimas de abusos por parte de miembros del Sodalitium Christianae Vitae, una organización católica que fue suprimida por el Vaticano en 2025.
La última jornada del Papa en Perú, antes de su regreso a Roma, será en cierto modo la más ambiciosa y constituirá una muestra elocuente de los esfuerzos misioneros de la Iglesia.
Por la mañana viajará a Cusco, en los Andes, donde se reunirá con representantes de la devoción católica popular en un sitio arqueológico inca. Unas horas más tarde, se reunirá con misioneros y representantes de los pueblos indígenas amazónicos, y celebrará la Misa en la selva. La dificultad de administrar los sacramentos en zonas remotas de la Amazonia fue uno de los temas principales del Sínodo para la Amazonia, convocado por el Papa Francisco en el Vaticano en 2019.
“La presencia del Papa nos hará visibles”, afirmó el sacerdote David Farfán de la Diócesis de Chiclayo (sin parentesco con el obispo que lleva el mismo apellido). “Llamará la atención sobre aquellos lugares en el interior de Perú —y, de hecho, en cualquier parte del mundo— donde las comunidades han sido olvidadas, rechazadas y dejadas atrás”.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.