Trabajo y misión: así se preparan músicos y coros para la Misa del Papa en Buenos Aires

Ya comenzó la cuenta regresiva para recibir al Papa León XIV en Argentina y las distintas áreas de trabajo avanzan intensamente para lograr que todo salga según lo previsto y los fieles puedan disfrutar al 100% del encuentro con su pastor.

Durante los tres días de su visita, del 8 al 11 de noviembre, el Santo Padre presidirá distintos encuentros, donde cada detalle está pensado y trabajado con dedicación por un gran número de personas.

Es el caso de Tobías Buteler, un joven músico, pianista, compositor y productor de música católica, que fue convocado para realizar los arreglos de la orquesta y el coro para la Misa que celebrará León XIV el 9 de noviembre a las 11:00 horas en el Monumento a los Españoles, de la ciudad de Buenos Aires; y el encuentro del Papa con los jóvenes, que será en el mismo lugar durante la noche del martes 10.

Al recordar el momento en que fue convocado, Tobías reconoce que “fue algo muy especial, no era algo que yo hubiera imaginado o esperado, sino que fue una sorpresa, que vino acompañada de un gran entusiasmo, de un sentido de gratitud muy grande con Dios y con las personas que me confiaron esta tarea”, dijo en diálogo con EWTN News español.

Al mismo tiempo, admite haberlo vivido “con algo de nervios” por la magnitud del evento, ya que “la Misa con el Papa en Buenos Aires no es algo que pase todos los días”.

Una misión que viene de Dios

Por otro lado, este llamado “también despertó en mí un sentido de misión y de compromiso muy grande. Lo tomé como algo que venía de Dios y que él mismo me encomendaba, e intenté por lo menos vivirlo muy unido a Él”, afirma.

“Como dice Él en su Palabra: Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer”, cita Tobías. En ese sentido, precisa: “Intenté intensificar mi vida de oración, que ya es algo que ya hacía de antes, pero hacer adoración semanal, confesarme, ir a Misa”, relata.

Otro de los sentimientos que despertó en él este proceso fue «mucha gratitud con toda la gente —que es mucha— que trabajó en equipo para hacer posible la realización de la música para un evento de esta magnitud.

En ese contexto, Tobías menciona especialmente a Teresa Terán, quien lo acompaña en la preparación del coro, y realizó “innumerables tareas más prácticas y logísticas de organización que fueron necesarias para coordinar a este coro de 150 personas”, formado por seis coros polifónicos.

Como parte del trabajo previo, detalla el músico, “hubo que hacer muchos arreglos corales primero, luego los audios y las guías corales para que los del coro pudieran estudiar los arreglos nuevos, que por supuesto eran inéditos; y una vez preparado todo eso, comenzar con los ensayos”.

En su caso, uno de los desafíos fue preparar la dirección, transmitir cómo querían que fuera la música y no sólo las notas que debían tocar. “Una vez que eso estuvo encaminado, hicimos también el trabajo de orquestación, que me tocó a mí”, precisa.

Amigos, expertos y colaboradores acompañaron ese proceso para corregir errores, resolver problemas y terminar lo antes posible con los arreglos para que la orquesta pudiera empezar a ensayar. A eso se le sumó el trabajo técnico respecto al sonido, el escenario con sus proporciones, la ubicación del coro y de la orquesta.

En la Misa, el director será Darío Domínguez, mientras que en el encuentro con los jóvenes, dirigirá Sara Cafferata. En la Misa habrá 75 músicos, y en el encuentro con jóvenes, 50. En ambos casos, el coro tendrá alrededor de 150 voces.

Multiplicar los talentos

Para Tobías, este ha sido “un desafío profesional, pero también una gran experiencia que vivo como católico. Estoy seguro de que hay otras personas que también podrían haber hecho este trabajo muy bien, pero Él en su providencia me eligió a mí, entonces lo viví con ese sentido de compromiso, de tener que responder y dar el máximo, multiplicar los talentos, también cuidando el aspecto humano y espiritual del coro”.

“Yo en los ensayos trataba de transmitirles que esto no es solamente música, sino que es algo que queremos que Dios use como instrumento para que los demás puedan encontrarse con Él”, recuerda. “Dios siempre nos hace parte de su plan de salvación y nos llama a colaborar con Él”, subraya.

“Creo que ellos han recibido ese ánimo de mi parte y para mí es un es un privilegio y una bendición poder unir en esto mis dos grandes pasiones que son en primer lugar, la fe, que para mí es lo más importante de mi vida; y la música, que también confluye en esto, en particular la música más académica, el trabajo en la orquesta, las partituras, los arreglos, el coro, la polifonía, todo eso que a eso que a mí me apasiona, pero que en el día a día en mi trabajo no es requerido tan cotidianamente”.

Que las personas puedan experimentar el amor de Dios

Pensando en el día en que finalmente ejecuten todo este trabajo que les llevó meses preparar, Tobías anhela que quienes estén presentes en la Misa y en el encuentro de jóvenes “puedan experimentar el amor de Dios, que puedan experimentar que Él está vivo, que Él es real y que nos ama”.

“También me gustaría mucho que pudiéramos experimentar que Él nos perdona siempre, que no hay ningún pecado que no quiera perdonar y que solamente tenemos que acercarnos a Él. Y, por último, que puedan vivir esa misa con todo el corazón y tener una mayor conciencia de la presencia real de Jesús en la Eucaristía, sea en la Misa presidida por el Papa o en la Misa más sencilla que podamos encontrar en cualquier rincón de nuestro país”.

Luego de tanto trabajo y a la espera del gran día, Tobías se muestra “muy contento” con el repertorio, con los arreglos y con la ejecución del coro y los músicos, que pertenecen a la Orquesta Sinfónica de la Municipalidad de Florencio Varela y la Orquesta Juvenil de Hurlingham, que es la que va a tocar en el encuentro con los jóvenes.

Si bien lo que pasará ese día se mantiene en sigilo, Tobías anticipa que habrá una gran representación de la Argentina, con algunas canciones folklóricas que representan los estilos del país, otras con un estilo más sacro, que es lo más apropiado para una Misa como esta, con el Papa; y canciones tradicionales, que se cantan en el país desde hace muchas décadas.

En este tiempo de trabajo, Tobías se encomendó a la protección de San José, de la Santísima Virgen, de Santa Clara de Asís y de Santa Cecilia, patrona de la música. “Ella, al haber sido mártir, es un recordatorio para todos los músicos de que lo más importante es ser testigos, que eso es la palabra mártir, y también que estamos llamados a dar la vida y a y a aceptar los sufrimientos que nos toquen para santificarnos y dejar que Dios obre a través nuestro”, concluye.

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