Con una disposición aprobada por el Papa León XIV, la Curia Romana refuerza las garantías en los procedimientos disciplinarios. Una intervención que reafirma la centralidad de la dignidad de la persona en la organización del trabajo.
Con una disposición aprobada por el Papa León XIV, la Curia Romana refuerza las garantías en los procedimientos disciplinarios. Una intervención que reafirma la centralidad de la dignidad de la persona en la organización del trabajo.