Los obispos de Panamá visitaron a familias que perdieron sus viviendas por el terremoto de magnitud 7.7 del 9 de octubre y pidieron mantener la solidaridad con las comunidades afectadas.
Durante la visita pastoral del lunes 26 de octubre, Mons. José Domingo Ulloa, Arzobispo de Panamá, transmitió un mensaje de cercanía del Papa León XIV, mientras que Mons. Rafael Valdivieso, Obispo de Chitré, advirtió contra quienes pretendan sacar provecho de la emergencia.

“No están solos”, expresó Mons. Ulloa al recordar las palabras que el Pontífice le dirigió durante la reciente visita ad limina en el Vaticano, según un comunicado difundido por la Iglesia local.
“Lo primero que nos dijo: ‘Díganle a su gente que el Papa está cercano a ustedes’”, relató el arzobispo al medio local Telemetro. Añadió que León XIV también recordó a la Iglesia su misión de acompañar a la población en medio del sufrimiento.
El prelado llamó a no abandonar a las personas que atraviesan dificultades y a mantener la ayuda a los damnificados. “Como Iglesia que somos todos, no abandonemos a nuestros hermanos y no bajemos la guardia con la solidaridad”, afirmó.

“Perder una casa duele profundamente”
Durante la visita, los obispos recorrieron comunidades de las provincias de Los Santos y Herrera, donde conocieron de cerca las consecuencias del desastre.
Uno de los encuentros fue con la familia Escobar, que perdió su vivienda a causa del sismo. El arzobispo Ulloa expresó su cercanía ante la difícil situación.
“Sé que han sido días muy duros. Perder una casa duele profundamente, porque allí están nuestros recuerdos, nuestros esfuerzos y nuestros sueños”, manifestó.

El prelado también rezó con la familia y pidió a Dios que les concediera fuerzas para salir adelante, esperanza y personas generosas que los acompañen durante la recuperación.
Los obispos visitaron La Colorada, Chupá, Macaracas, Llano de Piedra, Los Pozos y La Villa de Los Santos. En La Colorada, acudieron al templo de la comunidad para conocer los daños ocasionados por el movimiento sísmico.

Mons. Ulloa explicó que la Iglesia está recopilando información sobre las afectaciones en los edificios religiosos, especialmente en las diócesis más perjudicadas.
“Se está haciendo ya un recorrido, sobre todo [en] las diócesis más afectadas: Chitré, Penonomé, Santiago, y estamos pidiendo ya un informe […] para que prontamente podamos decir realmente cuáles son los templos afectados”, declaró.

Obispo pide no hacer negocios con la tragedia
Por su parte, Mons. Valdivieso pidió que la emergencia sea afrontada con solidaridad y sentido humano, en lugar de convertirse en una oportunidad para obtener beneficios económicos.
“Es un tiempo de humanidad, de reconstruir, no de derrochar, no de hacer negocios con esta situación tan dolorosa que están viviendo muchas familias”, advirtió.

El prelado también pidió aprovechar los recursos disponibles para atender las necesidades de las personas que perdieron sus hogares.
“Más bien, esos recursos que vayan sobrando, que eso sea provechoso para hacer más casas, más lugares”, señaló.
Mons. Valdivieso recordó que las consecuencias del terremoto no son únicamente materiales. A su juicio, también es necesario ayudar a las personas y comunidades a superar el impacto emocional que deja una emergencia de esta magnitud.

“Hay que hacer un trabajo en todo nuestro pueblo, en nuestras regiones, en todos nosotros: poder sanar esta situación que hemos vivido”, afirmó.
El obispo invitó a los panameños a afrontar lo sucedido como una experiencia que, pese al dolor, puede fortalecer a las comunidades y ayudarlas a seguir adelante.
“Ante cualquier adversidad es posible levantarnos”, expresó.
La jornada pastoral comenzó con una Misa en el Convento San José de las Hermanas Agustinas Contemplativas, donde los obispos rezaron por las familias afectadas y agradecieron a las religiosas su servicio de oración.
