La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó sobreseer un caso promovido por un ciudadano mexicano que alegaba que la colocación de una representación del “nacimiento de Jesucristo” en un edificio público, entre diciembre y enero, vulneraba el principio del “Estado laico” y derechos fundamentales como la libertad religiosa y la no discriminación.
El amparo alegaba que estos derechos fundamentales fueron afectados por el Ayuntamiento de Mocochá, al norte del estado mexicano de Yucatán, al colocar en diciembre de 2020 un nacimiento en la parte inferior de su sede y promoverlo en redes sociales.
En una decisión de 8 ministros contra 1, tomada el 19 de octubre, la SCJN —máximo órgano judicial de México con facultades de tribunal constitucional— determinó sobreseer el caso debido a que quien promovió el juicio de amparo había desistido del recurso.
La ministra ponente Sara Irene Herrerías Guerra emitió el único voto a favor del proyecto, que proponía tener por no desistido al recurrente y resolver el fondo del asunto. En el proyecto de sentencia que había preparado para su discusión y votación por el pleno de la SCJN se lee que “la Justicia de la Unión NO AMPARA NI PROTEGE” al demandante “contra los actos atribuidos a la autoridad responsable”.
Con esta decisión, quedan descartados los tres procesos contra nacimientos en espacios públicos presentados desde distintos municipios de Yucatán.
“La sociedad mexicana reaccionó”
En declaraciones a EWTN News Español el 19 de octubre, Luis Barrera, gerente de Campañas en la plataforma Actívate, consideró la decisión de la SCJN como “una muy buena noticia”.
Actívate y la plataforma Hazte Sentir recabaron más de 100.000 firmas exigiendo a la SCJN que no se prohíban los nacimientos en espacios públicos.
Barrera atribuyó a la “presión mediática” las reiteradas postergaciones del debate sobre estos casos hasta que finalmente fueron archivados.
En este esfuerzo, destacó, se sumaron muchos grupos, no sólo católicos, sino incluso “personas que lo veían como quitar la identidad cultural de México”, y resaltó: “la sociedad mexicana reaccionó”.
Con su decisión del 19 de octubre, “no queda sentado ni si está bien ni si está mal de acuerdo a la óptica de la Corte”, y no se fijó un criterio de fondo que pueda prohibir que espacios públicos sean utilizados para representaciones de fe como los nacimientos.
“Sin duda es un logro importante”, continuó, aunque “lo ideal hubiera sido que la Corte sí entrara al tema” y fallara a favor de los nacimientos, encontrando que “no hay ninguna ofensa dentro de esta figura”.
En el marco de este esfuerzo de casi cuatro años ante la SCJN, para Barrera es importante “no quedarnos callados” y “estar muy atentos” para defender la libertad religiosa.
“En México la fe fue perseguida hace 100 años”, recordó, apuntando a la Guerra Cristera, de cuyo inicio este 2026 se conmemora un siglo, y lamentó que México “sigue siendo un país muy complicado para los sacerdotes, un país peligrosísimo para los laicos, entonces hay que seguir alzando la voz”.