Tras su conversación con el presidente ruso Putin, el Papa conversó con el mandatario de Kyiv para tratar nuevamente la situación en la ciudad de Jersón, ocupada por Rusia, donde los residentes se encuentran desesperados y todas las vías de escape están bloqueadas. El Pontífice hizo un llamamiento a la cooperación de ambas partes para garantizar la llegada de ayuda y la evacuación voluntaria y segura de los residentes.