Frente a las islas griegas de Lesbos y Samos, dos embarcaciones naufragaron con pocas horas de diferencia, causando la muerte de doce personas, entre ellas un recién nacido. La Guardia Costera puso en marcha una operación de rescate inmediata, salvando a 22 personas. Dos de los sobrevivientes, un turco y un iraní, son sospechosos de ser los traficantes