En Rushoroza, en el suroeste de Uganda, las Hermanas de Nuestra Señora del Buen Consejo han relanzado un programa educativo para niños con discapacidades graves, que ofrece escolarización, apoyo a las familias y actividades de inclusión.La iniciativa está contribuyendo a reducir los prejuicios y a mejorar la calidad de vida de más de cien niños y de sus comunidades.