León XIV: “La oración se vuelve eficaz cuando se dirige hacia el prójimo”

El Papa León XIV recibió este lunes a los miembros del Círculo de San Pedro, una histórica asociación de fieles laicos dedicada a la asistencia de personas necesitadas en Roma, a los que animó a seguir viviendo su misión desde la caridad.

Durante su discurso, el Pontífice, que este martes ingresará en el Hospital Gemelli para someterse a una cirugía con la que le extirparán un nódulo pulmonar, elogió la labor que esta iniciativa desarrolla desde 1869 mediante la distribución de alimentos, la atención a personas sin hogar y el apoyo a familias en situación de vulnerabilidad.

“Es una obra encomiable que hace realidad el mandamiento del Señor de una caridad que, en lo secreto, espera su recompensa únicamente de Dios. Contribuís a mostrar el rostro más bello de la Iglesia, que testimonia el Evangelio entre los pobres y los últimos”, afirmó León XIV.

También les agradeció el servicio que prestan “en nombre del Papa” a los más necesitados de la capital italiana.

El Santo Padre destacó que la caridad cristiana nace de la relación con Dios y explicó que la oración constituye el núcleo de todo. “No se puede dar sino aquello que se ha recibido”, señaló, subrayando que la oración es el ámbito en el que el creyente recibe el amor que después está llamado a compartir con los demás.

Asimismo, recordó que “la oración se vuelve eficaz cuando se dirige hacia el prójimo”. Según explicó, la caridad generada por el Espíritu Santo es “el amor de Dios derramado en nuestros corazones, un amor que se convierte en compromiso de vida y servicio”.

Así, pidió que ese amor llegue a ser “la meta, el estilo y el sentido de nuestra existencia”.

León XIV también reflexionó sobre el papel del sacrificio en la vida de quienes se dedican al servicio de los demás. Dirigiéndose a los miembros de la asociación, aseguró que, al ofrecer su tiempo, entusiasmo y esfuerzo por los más vulnerables, “participáis en la misma obra de Cristo, que nos amó y entregó su vida por nosotros”.

“Unidos a su sacrificio, ya no somos nosotros quienes vivimos, sino que es Cristo quien vive en nosotros”, manifestó.

El Papa también agradeció la entrega del tradicional Óbolo de San Pedro, que los miembros del Círculo ofrecieron como signo de fidelidad al Sucesor de Pedro. Explicó que esta contribución ayuda tanto a sostener la acción pastoral del Obispo de Roma como las necesidades de la Santa Sede al servicio de la Iglesia universal.

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