Miles de devotos del Señor de los Milagros, a quien los peruanos celebran en el mes de octubre, llegaron en procesión este domingo hasta la Plaza de San Pedro en el Vaticano, cargando el anda del también llamado Cristo Moreno, con sus emblemáticas túnicas moradas, y recibieron el saludo del Papa León XIV.
“Saludo a los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma y a cuantos han participado en la procesión con la venerada imagen del Crucificado. Agradezco sus oraciones por la visita pastoral que realizaré a Perú”, dijo el Papa tras el rezo del Ángelus, al referirse al viaje apostólico previsto del 11 al 16 de noviembre.
Según informó la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma, la procesión partió a las 8:00 a.m. (hora local) de la Basílica de San Giovanni Battista dei Fiorentini y se dirigió a la Plaza de San Pedro.
Por la tarde, los fieles volvieron a reunirse para celebrar una Misa en honor al Cristo Moreno en la Basílica de San Pedro, presidida por Mons. Luis Alberto Barrera Pacheco, Obispo del Callao.
La imagen tiene su origen en el siglo XVII, cuando un esclavo de origen africano pintó a Cristo crucificado en una pared de adobe del barrio de Pachacamilla, en Lima. La pintura permaneció en pie tras varios terremotos y con el tiempo se convirtió en una de las devociones más importante del Perú e inclusive del mundo.
La devoción de León XIV al Señor de los Milagros
El Papa, quien vivió varios años en el Perú y fue Obispo de la Diócesis Chiclayo, tiene un cariño especial por el Cristo Moreno.
A principios de mayo de este año, la Hermandad recordó la participación del entonces Cardenal Robert Prevost en la procesión del Señor de los Milagros de octubre de 2024. En aquella ocasión, el ahora pontífice presidió la Misa en la Basílica de San Pedro y cargó el anda del Cristo Moreno junto al Cardenal peruano Pedro Barreto.
José Antonio Sara Villalobos, presidente de la Hermandad del Señor de los Milagros en Chiclayo, declaró a la prensa peruana que, días antes de que Prevost partiera de Chiclayo rumbo a Roma en 2023 para asumir el cargo de prefecto del Dicasterio para los Obispos, llevó consigo un cuadro del Cristo Moreno que luego colocó en su oficina personal, en el Palacio Apostólico de la Santa Sede.
“Le entregamos una imagen de nuestro Señor de los Milagros y un sacerdote amigo, que lo visitó en Roma, nos contó que ese cuadro estaba en su escritorio, en el lugar desde donde despachaba. Él era muy devoto del Señor, nos apoyó mucho, sobre todo en pandemia”, relató Sara Villalobos.