“La Iglesia en Corea ha crecido gracias al testimonio de los mártires”, destacó el Papa este lunes durante la audiencia a los sacerdotes, religiosas y religiosos coreanos residentes en Roma, a quienes exhortó a ser “custodios de la memoria, testigos de la esperanza y artesanos de la paz”, y los invitó a seguir preparando la JMJ de Seúl “con pasión”