“La viña que hay que cultivar con justicia es la Iglesia, que construimos o dañamos con nuestras decisiones”, advirtió León XIV en su meditación previa al Ángelus, en la que recordó a “un trabajador que se dedicó con gran fruto en la viña del Señor: San Francisco de Asís”, de quien hoy se conmemora el octavo centenario de su muerte