El obispo de Ajaccio destaca el impacto de la visita del Papa en una sociedad secularizada pero sedienta de espiritualidad. “Ahora nos toca a nosotros encarnar lo que nos ha dicho”, afirma. Para Europa, el cardenal subraya el llamado de León XIV a recuperar sus raíces, su alma y la vía del diálogo frente a la guerra.