En la ciudad marcada por guerras, fronteras y encuentros, la llegada del Papa pone en primer plano la memoria de un continente herido y el deseo de paz. Entre la catedral de Saint-Étienne, las raíces europeas de Robert Schuman y una Iglesia que acoge a nuevas generaciones, Metz prepara una visita que quiere mirar al futuro sin olvidar el pasado.